Algunos dirían que siempre es el momento adecuado para invertir en propiedades en Marbella, pero, por supuesto, eso no es del todo cierto. Aunque el sector inmobiliario representa una de las clases de activos a largo plazo más sólidas que existen, es importante elegir el momento adecuado si desea obtener una rentabilidad a corto plazo. La pregunta es: ¿es este uno de esos momentos?
Al evaluar una compra o, de hecho, una inversión en un producto, lugar y momento concretos, es de fundamental importancia considerar primero una serie de factores clave.
Precio y la relación entre S y D
Uno de los primeros criterios que analizar es el precio y, más concretamente, en qué dirección se mueve y en qué punto de la ‘curva’ se encuentra; todo ello, en esencia, relacionado con la oferta y la demanda relativas. Si consideramos esto en el contexto inmobiliario de Marbella, vemos que los precios, especialmente en el segmento de lujo y en las mejores ubicaciones, han venido subiendo de forma constante durante algunos años, y que esta tendencia se está acelerando.
Quizá esto forme parte de un período inflacionario general en el que el mundo está entrando ahora, pero sobre el terreno también se debe en gran medida a la falta de oferta. En otras palabras, especialmente en el mercado de lujo, la demanda de viviendas modernas y reformadas en Marbella supera a la oferta, lo que lleva a muchos compradores a adquirir sobre plano, con plazos de entrega de 6 a 18 meses.
Así pues, los precios se ven impulsados por una fuerte demanda, un factor que, aun así, no parece disuadir a los compradores. En otras palabras, podríamos ir avanzando lentamente hacia un ‘mercado de vendedores’, pero, aunque el negocio también es bueno para inversores y promotores, la subida de los plazos de suministro de materiales y de los costes de construcción —un problema ya casi global— está ejerciendo cierta presión sobre los márgenes de beneficio y los calendarios de entrega.
Sin embargo, por ahora el mercado parece absorber sin problema cualquier subida de precios derivada de ello, y sigue resultando atractivo tanto para compradores como para promotores, con personas de países cercanos al conflicto en Ucrania que también encuentran en Marbella un lugar más seguro para su dinero.
¿En qué punto de la curva?
Para evaluar si esta situación puede continuar y si los precios seguirán subiendo con ella, debemos ampliar un poco la perspectiva y considerar qué está ocurriendo actualmente en relación con el tiempo y el precio. El mercado ha estado en una sólida fase de recuperación durante algunos años, con una fuerte caída en 2020 y un ascenso acusado en 2021. Por supuesto, estos movimientos, al no deberse a condiciones macroeconómicas normales, hacen más difícil su lectura, pero, aunque el movimiento al alza se ha mantenido durante algún tiempo, aún no hay signos de burbuja.

Dada la demanda intrínseca de lo que Marbella ofrece y su sólida posición frente a destinos competidores internacionales, todo apunta a que un alto nivel de transacciones y sólidos incrementos de precios seguirán durante algún tiempo. Las economías europeas e internacionales, aunque puestas a prueba por acontecimientos globales, siguen en fase de recuperación poscovid y, por tanto, alcanzarán tasas de crecimiento del PIB superiores a lo habitual hasta bien entrado 2023.
Así que sí, aunque este no es un momento en el que se compre por ‘céntimos por dólar’, la confianza empresarial es fuerte y Marbella sigue siendo un buen lugar para invertir. Ahora mismo, sin duda, es un buen momento para invertir en Marbella tanto para compradores de vivienda como para promotores.













