Enclavada entre las colinas de El Madroñal, esta magnífica villa de cinco dormitorios captura a la perfección el arte de vivir con calma y sofisticación. Aquí, la privacidad es una forma de vida, envuelta en amplias vistas a la montaña y en esa tranquilidad natural que cada vez resulta más rara en la Costa del Sol.
Ubicada sobre una generosa parcela de 1.500 m², la villa se desarrolla en 433 m² de espacio habitable, ofreciendo cinco dormitorios y seis baños. Una piscina climatizada preside el espacio exterior, rodeada de exuberantes jardines paisajísticos con riego automático, mientras que un garaje privado y el entorno de una comunidad cerrada aportan un extra de comodidad y seguridad al día a día.




























