Ubicada en el corazón del conjunto, la Residencia 3 encarna la esencia de la filosofía de diseño de Altura: conexión, equilibrio y elegancia discreta. Con una posición privilegiada orientada hacia el mar, esta villa logra una armonía perfecta entre la arquitectura y la naturaleza. Terrazas expansivas se despliegan a lo largo de la fachada, cada una diseñada para captar la luz y las vistas desde un ángulo único, generando una sensación de apertura y tranquilidad.
En el interior, los tonos neutros y las texturas naturales crean un ambiente cálido y sofisticado. La zona de estar se extiende de manera fluida hacia la soleada terraza y la piscina, ofreciendo el entorno perfecto tanto para el entretenimiento como para la relajación. Una cocina de autor y un comedor conforman el núcleo social de la vivienda, donde la artesanía y la sencillez coexisten en perfecto equilibrio.













