Villa Marusha
Dentro de una comunidad cerrada en Sierra Blanca, se alza una villa construida para quienes valoran la privacidad tanto como el diseño.
Al cruzar la entrada, lo primero que se percibe es la luz. Las amplias puertas acristaladas crean una transición natural entre interior y exterior, orientando las vistas hacia la montaña de La Concha y el mar. El resultado es una vivienda que transmite serenidad y una sofisticación natural, perfecta tanto para una tranquila vida familiar como para recibir invitados.



















