En lo alto de Ojén, este apartamento de 148 m² ocupa una de las posiciones más envidiables dentro de Palo Alto, la urbanización estilo resort diseñada por el arquitecto Manuel Ruiz Moriche. Su orientación sureste define la vivienda: por un lado, ofrece vistas al Mediterráneo; por el otro, a Sierra Blanca. Pocas propiedades dentro del desarrollo pueden presumir de ambas vistas al mismo tiempo.
En el interior, el diseño es sencillo y luminoso, con paredes blancas, suelos de piedra clara y ventanales de suelo a techo. Más que en la decoración, la atención se centra en el espacio y la luz natural. Los grandes ventanales se abren por completo, difuminando la línea entre el interior y la terraza. Se trata de un lujo discreto, de ese que no necesita alzar la voz porque el entorno ya habla por sí solo.


















